Luis Arroyo: “La Tecnología no tiene nada que hacer sin un buen relato”

Posted on 16 de abril de 2012

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Luis Arroyo, no sólo es especialista sino apasionado de la Comunicación Política. Ha trabajado como asesor de Carme Chacón, entre otras personalidades del Partido Socialista. Combina esta actividad con la docencia, la literatura política y sociológica y con un “activismo blogero”  sin tabúes. A pocos días del lanzamiento de su nuevo libro ha hecho un alto en el camino para charlar con nosotros.

El próximo 19 de abril sale al mercado tu quinto libro entre obras individuales y colectivas, titulado “El poder político en escena”. Nos cuentas en tu web que esta obra promete vibrantes descripciones de cómo la clase política ha seducido al público a lo largo de la historia. En este arte de seducir, ¿cuáles son las trampas que más se han repetido a lo largo de la historia?

No hablaría de trampas. En todo tiempo y lugar el poder político es una constante puesta en escena, una teatralización de narrativas colectivas más o menos inspiradoras. Lo hacen los simios y de manera mucho más evolucionada, los seres humanos. Eso es lo que explica este  libro en 500 páginas: las constantes históricas, las variaciones tecnológicas y las bases físicas, sociales y culturales de ese comportamiento.

¿Obliga la red a que los políticos tengan que “reaprender” el arte del lenguaje?

En absoluto. La red obliga a los políticos a acelerar los tiempos, pero en sustancia no cambia prácticamente en nada la comunicación con la ciudadanía. Sé que lo que digo es controvertido, pero ya tenemos suficientes pruebas que lo  demuestran. Se dijo que la radio y la televisión traerían la paz universal, y ahora se cree lo mismo de Internet. Pero no es verdad. En el libro se explica en profundidad.

¿Puede Obama confiar en que la red le ayude a revalidar la presidencia de EEUU como le ayudó a alcanzarla en 2008?

Por supuesto. Estoy seguro de que su equipo hará un uso extraordinario de la web. Ya lo hace desde el Center for American Progress. El problema es que la tecnología no tiene nada que hacer sin un buen relato. Y el de Obama pasa por momentos bajos. Ahora con la mejora de la economía se restablecerá, pero la narrativa épica de 2008 no tiene nada que ver con la de ahora, mucho más difícil y pragmática. Por tanto, la red le ayudará, seguro, pero hay factores mucho más importantes: la evolución económica, las debilidades de Romney, el extremismo del Tea Party, etc. Con todo eso, yo creo que si no hay algún cataclismo, Obama seguirá en la presidencia.

Realmente, ¿Hay Comunicación en el proceso del discurso político o sigue siendo unidireccional? ¿Juegan un papel realmente activo las redes sociales en este proceso?

No. Las redes sociales te permiten monitorizar, responder con rapidez, anticipar… pero está también muy demostrado que las redes sociales no incrementan la participación de los previamente inactivos. Lamento decepcionar a los “ciberutópicos”, pero Internet no va a cambiar las bases de la política. Recomiendo la lectura “The Net Delusion”, de Morozov.  El autor, por cierto, estará en el II Encuentro Internacional de Acop a mediados de junio en Bilbao.

En tu faceta como blogero ¿Te ha sorprendido la relación que se entabla con tus lectores o seguidores?

Me agrada que me lean, cómo no. Y aprendo de los lectores. Pero no más de lo que aprendo de mis lectores en la prensa o quienes me escuchan en la radio.

Volviendo a tu nuevo libro, en el que explicas las diferencias entre conservadores y progresistas, al margen de ideología, ¿Qué rasgos de su comunicación en la red crees que los diferencia?  

Los mismos que en el mundo real, los conservadores son más disciplinados, menos enrevesados, más directos. Por eso son conservadores, asientan su juicio en verdades percibidas como rigurosas, tradicionales e inmutables. Los progresistas complican las cosas más.

¿Se le presume una ventaja a la ideología progresista al estar su público objetivo (votantes jóvenes) más apegados a las nuevas tecnologías?

Los progresistas desarrollan siempre una actitud más rebelde y subversiva que casa bien con la participación “low cost” de Internet, pero los conservadores no lo hacen nada mal. De hecho, en España lo han hecho muy bien: véase la miríada de estrellas en la blogosfera conservadora: Hazteoir, los confidenciales, etc… Y en Estados Unidos hay una presencia en la blogosfera tan grande de los republicanos como de los demócratas.

A veces la sociedad se pregunta ¿Para quién habla un político?, ¿Votantes?, ¿No votantes?, ¿Oposición?, ¿Se diseñan mensajes “multiaudiencia” o es más eficaz hablar directamente a segmentos muy diferenciados?

Los políticos suelen hablar a audiencias muy amplias. De hecho, la segmentación en la política es muy poco frecuente por poco conveniente. La inmensa mayoría de la gente solo recuerda un par de cosas de los políticos, y muchas veces relativas a los asuntos de carácter más que de sustancia política. Un político es un actor o una actriz representando un guion. No sólo es eso, pero desde luego sí son actores.

Luis nos gustaría que te lanzases un poco a la piscina y citases según tu criterio cuales son los políticos que mejor comunican y cuales los que no acaban de conectar con sus mensajes (independientemente de sus convicciones o partidos).

Uno de los mejores políticos del momento es Juan Manuel Santos, en Colombia, famoso por soso y poco carismático. Lula perdió tres veces y ha pasado a la historia como un genio de la política. Rajoy estaba amortizado y hoy es presidente y está bien valorado. Zapatero parecía un príncipe y ahora nadie le reclama… Obama era perfecto hace tres años pero ahora está en un 50 por ciento de aprobación…. No hay liderazgo bueno o malo per se, sino en un contexto determinado. El liderazgo es completamente contextual.

Una vez ya en rueda de prensa, digamos “sin escapatoria” ¿Cuál es la forma de eludir o escapar a una pregunta demasiado comprometida?

No hay que pensar en la pregunta sino en el mensaje que quieres dar. Por mucho que insistan, tú no saldrás de tu mensaje. Desde luego, lo que no debe hacerse es dar la vuelta y escapar por el garaje.

A la hora de asesorar a un político, ¿Es difícil hacerle ver el impacto negativo de una comunicación poco acertada?

No es nada difícil, ellos lo ven cada día. El problema es que suele haber media docena de pelotas diciéndoles lo buenos que son por la mañana y por la noche. Se pierde la objetividad y la sensibilidad con facilidad.

Continuando con la figura del político actual, ¿Son ellos realmente los que manejan su página web y sus redes sociales interactuando con sus seguidores?, ¿O lo hacen sus equipos mientras ellos están más al margen de lo que sucede en la red?

Algunos más o menos ociosos pueden hacerlo, pero gobernar o hacer oposición de forma importante no te da tiempo para estar frente al ordenador. Algunos son activos en Twitter, que es más rápido, o alimentan un blog, pero los presidentes, los ministros o los líderes sociales, no tienen tiempo para estar frente al ordenador. Frente a lo que la mayoría cree, los políticos trabajan mucho.

¿Cómo terminarías estas frases?

Twitter posiciona a un político…. Poco, muy poco. Prefiero la tele.

Si un político quiere ser un activo bloguero debería… dejar la política dura y convertirse en un movilizador social.

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